Un mundo blandito donde los niños aprenden a nombrar lo que sienten.
Villa Blandita es el hogar de Los Apretujables: seis personajes blanditos (Pipo, Luma, Nubi, Miga, Chispa y Momo) que sienten las cosas a su manera. A través de cuentos, juegos y dibujos, ayudan a los niños a reconocer y poner nombre a lo que sienten. Llegamos cuando no había nada: ni marca, ni personajes, ni mundo.
No existía marca, ni personajes, ni tono. Había que inventar un lugar donde un niño quisiera quedarse.
Hablar de tristeza o miedo a un niño sin sermón ni cursilería. Es difícil, y muy fácil de arruinar.
Tiene que encantar al niño y dar confianza a quien lo cuida. Dos miradas distintas, una sola marca.
No basta un dibujo mono. Cada Apretujable necesita nombre, carácter y una emoción propia que cuidar.
No diseñábamos una web. Construíamos un lugar. Todo se apoyó en una sola idea:
«Un mundo donde todo se siente
un poquito más blandito.»
De ahí salió el nombre, los personajes, los colores y, sobre todo, la ternura.
Villa Blandita: un lugar blando, seguro y cálido. El nombre promete justo lo que la marca entrega, suavidad, y le da al niño un sitio al que volver.
Seis personajes, seis maneras de sentir. Cada uno con su nombre, su color y una emoción que le toca cuidar. No son mascotas de una marca: son amigos con los que el niño se identifica.
Tipografía redonda y con rebote (Baloo 2), texto amable para leer en voz alta (Nunito), y una paleta de peluche: cremas, coral, menta y terracota. Cada elección invita a abrazar.
El mundo se vive, no se mira. Escribimos los primeros cuentos para leer en familia y juegos como «Encuentra las parejas», para que el niño entre a la Villa y se quede jugando.
Una casa digital, no una landing. Cálida, con los personajes en textura de peluche, pensada para que un niño la recorra de la mano de quien lo acompaña.


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Si el mundo es acogedor, el niño vuelve. Y quien lo cuida, también. La marca se gana el cariño mucho antes que la compra.
Villa Blandita ya vive en línea, con sus primeros cuentos y juegos. Y queda como un sistema abierto: cada personaje, cada historia y cada juego nuevo caben dentro sin romper nada. Seguimos habitándola.
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